martes, 6 de abril de 2010

Encefalogramas planos:

Crear es rebelarse contra lo existente haciendo notar sus deficiencias o sus insuficiencias. Vivir, realmente, humanamente, es siempre vivir contra, sobrevivir: no vive quien no crea, quien no se rebela; vivir para un ser humano no significa sólo respirar, sobre todo es un luchar, una agonía. El nihilismo es un paso intermedio (y necesario), pero nunca un final. El nihilismo es la filosofía de los paralíticos cerebrales.

lunes, 5 de abril de 2010

¿Cuál es la función social de la hipocresía?

¿Acaso puede pensarse que no la tiene? Tal vez el lenguaje naciese para mentir antes que para comunicar, y esta invención es la que otorga cohesión a la unión de las personas. Tal vez la supervivencia del ser humano, como especie, requiriese, y requiera siempre, de este engrudo poderoso. Sin la mentira, la vida social sería insoportable.
También sirve el lenguaje para mentirse a uno mismo: cuando uno se ensimisma, piensa o se deja arrastrar de sus ensueños, se habla o cuando se cuenta a sí mismo, entonces se miente recreándose en sí. La autoconciencia es un mal necesario, sin embargo su vicio es el origen del arte y de la filosofía. Esto convertiría a todo filósofo y a todo artista en un sofisticado mentiroso, y a toda obra de arte o a toda gran metafísica en una voraz perversión maravillosa.
Reirse de uno mismo también forma parte de la mentira. Una vez vi a un accidentado con la nariz destrozada y con la boca chorreando sangre, esbozar una sonrisa, toda la sonrisa que le permitía dibujar su dolorida cara. También sé de un tipo que lloraba convulsamente por lo que no le había ocurrido.

sábado, 3 de abril de 2010

Libro de citas:

"- Los patronos perciben que yo rechazo sus valores -dio una vuelta en la cama y continuó-: Me tienen miedo. Sospecho que se dan cuenta de que me veo obligado a actuar en un siglo por el que siento aborrecimiento. Eso sucedió hasta cuando trabajé para la Biblioteca Pública de Nueva Orleans.
- Pero, Ignatius, ésa fue la única vez que trabajaste desde que saliste de la universidad, y fueron sólo dos semanas.
- Eso es precisamente lo que quiero decir -contestó Ignatius, lanzando una bola de papel a la araña de cristal opalino.
- Lo único que hacías era pegar aquellas tiritas en los libros.
- Sí, pero yo tenía una visión estética propia sobre el modo de pegar aquellas etiquetas. Algunos días sólo podía pegar tres o cuatro y me sentía satisfecho, al mismo tiempo, con la calidad de mi trabajo. las autoridades bibliotecarias no pudieron soportar mi integridad profesional. Ellos sólo querían un animal que embardurnara de cola sus libracos". (John Kennedy Toole, La conjura de los necios. RBA Editores, S. A., 1992. Traducción de J. M. Álvarez Flores y Ángela Pérez. Segunda parte, secuencia tercera, pág. 57)

¿Una incógnita?

¿Para cuándo el género literario Metafísica virtual?

Unas notas aproximativas: el ser humano tiene la facultad de hacer que sea lo que todavía no es. Lo real es lo que existe, lo que se impone o lo inevitable, lo virtual es lo que es. Esto es, la esencia se refiere siempre a lo que es; cuando esto que es, comienza a existir, pasa a la dimensión de lo real. Lo real se impone, pero permite siempre un resquicio en el que el ser humano puede imponer sus dimensiones virtuales; esto es, el ser humano consigue hacer que exista aquello que virtualmente consideraba (o creía que consideraba, o creía que contemplaba, o creía que deseaba,...). Lo esencial o virtual modela lo real. ¿Qué es pues más real: lo real a secas o lo virtual (que puede llegar a existir)? Creo que lo real es una consecuencia de lo virtual, de lo fundamental. No comprendo cómo aún no se ha creado el género filosófico o literario Metafísica virtual, dado que una metafísica de lo real es algo pobre, claro, tozudo, evidente. ¿Qué nos define más: lo que somos o lo que deseamos ser, lo que tenemos o lo que pretendemos tener, lo que vivimos o lo que queremos vivir? Parece claro: somos el conjunto de nuestras posibilidades.